domingo, 18 de mayo de 2008

Tres poemas de Floriano Martins



Traducción del portugués: Marta Spagnuolo


1

RESPLANDOR CIRCULAR

Tus ojos me llaman desde el interior
de sus palabras invisibles, extranjeros
habitando en negativo la piel del tiempo.
Tus ojos tallan mis visiones
como un grito corroyéndose en la emisión
de sus naufragios incompletos.
No veo en mí sino lo que tus ojos
detallan en la neblina de nuestros besos.
Un muelle que toma forma de abismo
y abriga sombras, rutas deshechas.
Manos trasmutadas en pájaros,
soles disipados en la memoria de tus senos,
no veo en mí sino lo que preparas
para nuestra aparición: exilio resurgido.



RESPLENDOR CIRCULAR

Teus olhos me acenam do interior
de suas palavras invisíveis, estrangeiros
habitando em negativo a pele do tempo.
Teus olhos entalham as minhas visões
como um grito corroendo-se na emissão
de seus naufrágios incompletos.
Não vejo em mim senão o que os teus olhos
detalham na neblina de nossos beijos.
Um cais tomando forma de abismo
e abrigando sombras, rotas desfeitas.
Mãos transmudadas em pássaros,
sóis dissipados na memória de teus seios,
não vejo em mim senão o que preparas
para a nossa aparição: exílio ressurgido.


2


AL MENOR RUIDO

La piel revolotea por un enredo de ventanas.
Vestigios de la escena entran y salen, veloces
como la semejanza deshecha en cada beso.
Ella mantiene los ojos cerrados. Él naufraga
en su cuerpo entero. Ella lo guía a través
de intensa oscuridad. Él mastica los hongos
clavados en la espalda de la niebla. Están ambos
fuera de sí mismos mientras dure el cultivo del sueño.
Pequeñas luces encendidas en la médula.
Con una tierna sonrisa saborean nubes,
deshilan el ramaje de locos orgasmos.
Por un instante no hay manera de notarlos.
Después ya no están o jamás retornan.
Sobrevuelan las ventanas, ya sin piel alguna.




AO MENOR RUÍDO

A pele esvoaça por um enredo de janelas.
Vestígios da cena entram e saem, velozes
como a semelhança desfeita em cada beijo.
Ela mantém os olhos fechados. Ele naufraga
por seu corpo inteiro. Ela o guia através
de intensa escuridão. Ele masca os fungos
cravados no dorso da névoa. Estão ambos
fora de si enquanto dure o cultivo do sonho.
Pequenas luzes acesas no espinhaço.
Com um terno sorriso saboreiam nuvens,
desfiam a ramagem de loucos orgasmos.
Não há como notá-los, por um instante.
Depois já não estão ou retornam jamais.
Esvoaçam as janelas, já sem pele alguma.


3


REDONDECES DEL MITO

El cuerpo desnudo extendido en el piso
proveyendo el hambre de ángulos, los golpes
de luz en la pelusa de sus ansias.
Al compás de cada foto me sonreías,
excitando a las aves que se movían en el cielo
de tus piernas, ombligo, senos, axilas.
Palpitabas de un ángulo a otro, trazando
nuevas siluetas de carne y sobresalto,
convirtiendo en denso matorral, collado
o precipicio lo que en otro plano de astucias
eran pubis, pezón o nalgas, signos
expuestos a la revelación de tu mirada codiciosa.
El piso acogía el zumo de tu espejismo
ensayado en gestos que nos volvían reales.


REDONDEZAS DO MITO

O corpo nu espalhado pelo assoalho
provendo a fome de ângulos, os golpes
de luz na penugem de seus anseios.
Ao compasso de cada foto me sorrias,
excitando as aves que se moviam no céu
de tuas pernas, umbigo, seios, axilas.
Palpitavas de um ângulo a outro, traçando
novas silhuetas de carne e sobressalto.
convertendo em denso matagal, serrote
ou precipício o que em outro plano de astúcias
eram púbis, mamilo ou bunda, signos
expostos à revelação de teu olhar cobiçoso.
O assoalho acolhia o sumo de tua miragem
ensaiada em gestos que nos tornavam reais.

Tres de Pedro P. P. Santiesteban



1

LAS COSAS


Quiero concentrarme en la mirada de las cosas
-porque las cosas miran-.
Miran; pero callan.
Quedan a la expectativa de tus ojos,
sintiendo la extraña sensación de la mirada.
LLevo conmigo colgando varias cosas,
recuerdos de antaños que anclan en mi espacio.
Hay medallas y oraciones y amuletos falsos;
pero están conmigo recorriendo el camino.
Los toco, los miro, y susurro despacio
el cuerpo de un deseo.
De vez en vez, cuando la noche apura;
siento un remanso que viene de mis cosas.

2

LA PUERTA Y EL TIEMPO

Yo toqué a la puerta aún cuando la madera estaba verde.
Lo sé porque mis nudillos quedaron marcados para siempre.
He decidido esperar el tiempo necesario, para ver como madura
la madera.
Pero el tiempo se ha ido; se fugó en un descuido de la puerta.
Y allí está mi huella colgando entre rendijas; expuesta a una luz inexistente.


3

PALOMA BLANCA

Hoy quiero escribir pero las manos no me alcanzan.
Se estropean en una carrera absurda
que deja mis dedos flotando en el teclado.
Y es que hay un frio calando en la ventana
donde el rostro se opaca entre cenizas.
Un mundo esquivo teñido de rojo,
envuelto en gasas confusas de colores.
Es la venganza del tiempo que no admite silencios.
Se abre el camino a los disparos,
y un grito al fuego se escucha en cada esquina.
Pobre paloma blanca que surcó mi cielo;
ahora agita sus alas moribunda .


PEDRO PABLO PEREZ SANTISESTEBAN
“La palabra se oscurece y aclara buscando los caminos que transitan por mis manos,
y cuando en ellas estoy, me roba la poesía para encontrar mi imagen sin distorción alguna”.

Nació en Holguín, Cuba. Ha publicado: Poemarios “Marea Alta” , “El Néctar de las abejas”, “En la luz de mi sombra”, “Nota sobre la almohada”, En mi silencio”, “El mundo Interior” y “Lenguaje Interno”. Publicado por: Revistas: Mis escritos/Argentina, La puerta azul/Argentina, Estandarte.com/España ,Revista Almiar/España, Myrtos Escritos/ España. Revista Literarte/ Argentina. Paradoja/EU y Revista Arique, entre otras. Antologias poéticas: Amor Imposible y Horizontes Lejanos.Centro poético español. Cuentos: “Carlota de los espíritus/Luna verde, “Cuentos para un Domingo” . Novelas: “Frente al espejo”, “El viaje sin regreso”
Entre sus premios: Premio poesías-Cuba/1991-Casa del escritor de Marianao. Finalista: Centro poético España y Mis Escritos Argentina(2004/2005). Premio AG de poesía 2007.
Dirige y edita actualmente en Internet: Voces de Hoy y Entre Líneas.
Correo a contactar: pppsantiesteban@yahoo.es
Página personal: http://www.pedropabloperez.net

Dos poemas de Pere Bessó



Del poemario inédito: “Les roses de Lancelot”
Traducción del catalán: Pere Bessò


1

ABRIL EN VAUVERT

Ah tu,
bello y dulce amigo
que en la barra vieja del viento
te bebes el mito
y menosprecias la villa del pino,
no olvides Flebas,
tu hermano fenicio
que arrastrado por la ola
ya no escucha
ni houle
ni goélands,
ni mide el ciclo de las estaciones:
capricho,
zigzag,
la mano del marjal al acecho del arco de la lluvia,
el árbol demediado a la manera de Ponge.



ABRIL A VAUVERT


Ah tu,
bell i dolç amic
que en la barra vella del vent
et beus el mite
i menyspreues la vila del pi,
no oblides Flebas,
el teu germà fenici
que arrossegat per l’ona
ja no escolta
ni houle
ni goélands,
ni mesura el cicle de les estacions:
caprici,
ziga-zaga,
la mà del marjal a l’aguait de l’arc de la pluja,
l’arbre demediat a la manera de Ponge.


2

LUCHA DE CLASES


Eux les Breughel difformes et amoindris.
Maintenant répandus sur la terre.

Hélène Bessette


Los convidados,
el negativo de un gladiador de cartón,
Dudú, el amante imposible, en calzoncillos.
La doméstica que ha leído a Voltaire, Tzara
y un ensayo sobre el siglo de la velocidad
silencia los ladridos debajo del mandil de su sexo
y saca la perra a pasear por el jardín.



LLUITA DE CLASSES


Eux les Breughel difformes et amoindris.
Maintenant répandus sur la terre.

Hélène Bessette


Els convidats,
el negatiu d’un gladiador de cartró,
Dudú, l’amant impossible, en calçotets.
La domèstica que ha llegit Voltaire, Tzara
i un assaig sobre el segle de la velocitat
silencia els lladrucs davall del mandil del seu sexe
i trau la gossa a passetjar pel jardí.


PERE BESSÓ nació en València, España. Es Licenciado en Filología Moderna. Catedrático de Lengua y Literatura Españolas en el IB de Mislata. Publicó, inicialmente en castellano, una plaquette "Cenáculo de Sombras" (1972) y un poemario "Imágenes" (1976) perteneciente a una trilogía que el autor dejó inédita. Participó activamente en la movida generacional de la poesía de los 70: dirigió la revista de poesía "Múrice" i animó amb Carme Soto, Marc Granell y tantos otros las tertulias de "Almirante", "San Patricio", "Ascot", etc... Codirigió la colección de poesía "Lindes" con los profesores universitarios y poetas Ricardo Arias y Ricardo BelIveser, y "Fuentearnera" con el profesor, editor y poeta Amós Belinchón.
El invierno de 1986 señala el nacimiento de las tertulias de "Els Dimarts literaris d'Arana", en el histórico Barrio del Carmen de la ciudad de Valencia, que animó con el manegador/manager oficial, Manel J.M. Romero. Pronto, a su calor, nacerían las reconocidas plaquettes de "La Forest d'Arana", cuya colección llegaría a más de cincuenta cuadernos representativos de la mejor poesía valenciana, dando lugar, además, a diversas ediciones colectivas (poetas valencianos por el No a la Guerra) y homenajes, como los tributados a los trobadores, Joan Valls i Jordà o Joan Brossa, y cuyas lecturas y presentaciones de libros, happenings y perfomances duraron más de cinco años consecutivos.
En catalán ha publicado por este orden: "Herbolari de silencis" (Miniatures de Lindes, 1978); "Mediterrània" ( Premi Pasqual Assins i Lerma, ed. Vila de Catarroja, 1979); "L'Alter Ego" (Ed. Fernando Torres, 1980); "Una Estança a Alessandria" (Premi Ausiàs March-Senyoriu de Beniarjó, 1982, Ed. El Cingle, 1983); "Prims Homenatges" (Iº Accèssit del "Vicent Andrés EstelIés", 1979. Ed. 3i4, 1984);"Les llimes de la Vosgiana" (Ed. de la Guerra, 1987); "Pagaràs els ous de cugul" (Premi Ausiàs March-Aj. de Gandia, 1987. Ed. 62, 1988); "La Terra Promesa" (Ed. Bromera, 1989); “Planetari” (Ed. La Forest d´Arana”, nº 25, València, 1992); “Iteràncies, interferències i grafitis (1993-1994)” (2on Premi II Certamen de Poesia “Vicent Andrés Estellés”, Burjassot 1995, Ed. Bromera, 1997); “Minimals” (Premi IX edició dels Premis de Literatura Breu, Vila de Mislata, ed. Ajuntament de Mislata, 1999); “Narcís de la memòria” [Premi Vicent Andrés Estellés XXIX Premis Octubre, 2000, ed. Eliseu Climent, col. Poesia 3i4, nº 104, 2000], Premi de la Critica de l’IIFV [Institut Interuniversitari de Filologia Valenciana] (2000); “El pou de la set que no assacia” (Russafes Nº 1, Rialla Ed, 2005); “El Quadern de Malta” edición bilingüe castellano-catalán (Ed. Libros de Alejandría, Buenos Aires, 2006).
Poemas y trabajos suyos han aparecido en diversas antologías, estudios y revistas especializadas. Ha traducido al castelIano y al catalán poemas de D.H. Lawrence, Rustebues G. Apollinaire, I. Bonnefoy, M. Dupastre, Michel Déguy, E. Pound, J. Donne, Ronsard, A. Lowell, G. Grass, Marta Zabaleta, Robert Gurney...
Compagina la docencia con el trabajo político, la traducción y la creación literaria. Desde principios del 2005 está empeñado en la confección de una Muestra bilingüe de la poesía argentina de la segunda mitad del s.XX desde la perspectiva de género, lo que le ha permitido ir traduciendo algunas de las voces más representativas de ese país.

Tres poemas de Graciela Bucci



1

BRINDIS

“(…)Aunque ahora supiera dónde perdí las llaves y confundí las puertas
o si fue solamente que me distrajo el vuelo de algún pájaro,
por un instante, apenas, y tal vez ni siquiera(…)”
“Les jeux sont faits” Olga Orozco


para no arder
sin conocer el centro de la noche
para exaltar la secreta admiración del gozo
sin nieblas testimonios de un cuarto a la deriva
sin dedos que busquen la veta en la piel lisa
antes que la hojarasca se pudra en el otoño

para que la simiente
reivindique el fermento y la llama
la esencia en la última gota del cáliz

para poder
finalmente
vivir
sin muros que me exilien
sin ojos que profanen la sombra ni el intento sin uñas que desarmen la
/sutura ni el margen
para no caer
irremediablemente
arrodillada sobre la tierra estéril

haré trizas la copa del prejuicio
y
por fin
atrozmente serena
brindaré.


(de: Un orden diferente)



2

Desde la tinta



me devora el poema
muerde lentamente los tejidos
las palabras pretenden dibujar el contorno
competir con la mano que investiga

se ramifica
el deseo
hasta en los huesos

la ropa queda a un lado
testimonio de un pretérito
imperfecto

puedo viajar por el pasaje donde la luz niega el secreto
recorrer huecos y aristas
sin hartarme
y hasta podría simular la entrega
inventar algo distinto

si fuera necesario

una mentira.



(de: Un Orden Diferente)




3

MORADA


“Cuando se ha soñado tanto con el cáliz de una flor, se recuerda de otro modo la casa perdida, disuelta en las aguas del pasado.”
Gastón Bachelard



mi morada
nunca tuvo espacio
solo fijó raíces para no perderse entre la hierba

fue refugio
fue nido
fue guarida
un templo personal


afuera
la tempestad aguarda
niega la huella
empaña los sonidos
aniquila el coraje

mi morada
fue madre loba cuando acechó la bestia
fue instrumento para afrontar el cosmos
fue celda y mundo
fue soplo y roca

certeza y sueño.



(de: Las fronteras posibles)





GRACIELA BUCCI

Nació en Buenos Aires, Capital Federal. Es docente. Publicó algunas de sus obras en periódicos y revistas literarias de Argentina, Uruguay, Venezuela, Chile, España, entre otros países. Presentó en octubre 2001, un libro de Cuentos Breves: “Detrás de las palabras...el eco” que fue galardonado con la Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE). El poemario: “Un orden diferente”(2005), mereció la Primera Mención de Honor en el Concurso Autores Contemporáneos del Departamento Judicial de Lomas de Zamora con el auspicio de la Dirección de Cultura de la Provincia de Bs.As. En junio de este año presentará el poemario “Las fronteras posibles”.
Participó con sus obras en prestigiosas antologías de Argentina, España (cuentos y poemas), Viena.
Está preparando la edición de su próximo libro de cuentos.
Ha recibido numerosos premios en el ámbito nacional e internacional. Algunas de sus obras han sido traducidas al catalán, al portugués y al alemán.
Actúa como Jurado en concursos Literarios nacionales e internacionales.
Es miembro de varias asociaciones literarias de Argentina.
Participa ininterrumpidamente en congresos literarios nacionales e internacionales.
Es coordinadora de Talleres de Creatividad Literaria.

Dos poemas de Susana Szwarc



BÁRBARA

Ese cuerpo excesivo
aún después del strip-tease
es tan leve como el mejor
afiche ante mis ojos.
La estética del póster
me hace sonreír
y mecerme en la silla de mi casa
(al compás del ritmo ajeno).
¡Ah! es exactamente igual
que ofrezca Bárbara su carne
-de verdad, de mentira-
para mí.
Su nombre acerca a mi memoria
el poema de Prevert
aunque ella insista : “mirá, también me llamo Sonia
y no hay en mis manos ni crimen ni castigo”.

Pero ninguno de estos recuerdos
sirve esta noche,
ella está allí, quitándose siempre
su ropa dorada, justamente para llevarnos al olvido
y su cuerpo es un mapa perfecto,
un territorio para abrazar,
arrojar monedas,
atrasar relojes.

De pronto ya no sé qué sucede.
No hay ruido de pulseras en la habitación de al lado
y la música que sale de la radio,
que despierta a los vecinos,
me afecta el sentido del gusto, la clarividencia.

Un hombre, otro hombre,
abraza a Bárbara.
Bárbara tristeza la del hombre
que la abraza y no apaga así
sus lágrimas de carne.
Pero el llanto es de los dos
y valen nuestras monedas.



¿POR QUÉ SONREÍA?

Alguien arroja un huevo
crudo (podría ser también por agua),
hacia la zona de montañas, altísima,
justo en el lugar de las nieves eternas.


Ese gesto es trivial, tan cruel (casi)
como el gesto del asesino que arroja
cuerpos
al océano
pero que, por algún motivo del azar, se ve
en los ojos de la víctima, que le sonríe.
¡Ah!, cada día, cada noche,
la misma inconcebible pregunta:
¿por qué sonreía?
o aun: ¿por qué me sonreía?
Y cada vez
el verdugo cierra los ojos, aprieta los oídos
como esos niños atormentados por los gritos
de una madre todavía inexplorada, y se muerde
los labios.
-No hay que aceptar la pregunta- piensa.
No le dice a nadie lo que piensa.
Mientras la frase no le salga de la boca
nadie (nadie) contará el cuento.
Ahora (que alguna vez es siempre),
la dignidad de la montaña
resbala junto con la yema.


Hay manchas de luz.
La noche es negra y blanca:
como no saber si es de día
o se hizo pedazos la montaña.
Ninguna jarra para guardar un trazo
de la nieve, ni regazo.


Si algún tierno, tesoro,
deforme (¿yo, vos?)
mirara hacia allí diría,
entre lágrimas claro,
-¿cómo cuelga así? Cáscara, yema,
montaña.
La caída de qué letra, o paisaje
sin reparo.


¡Ah!, pero el tiempo no se queda quieto. Sopla.
Declive


Por el ojo de la cerradura vemos
cómo deja la palangana en el suelo: tiene agua. Ahora
no se ve. Hasta que levanta la mano
blanca, la misma con que la prisionera (jovencita
en Siberia) llevaba maderos hacia el barco.

¿Y las niñas? en la escuela
atrás de la vía.

Tiene una gillette y el ojo apoyado en la cerradura mira
su negra axila de abeja-madre. Arrasa. Algo se corre.
En el encuadre, un ojo mira al otro.
Si me estiro veo
la palangana (llena) de estrellas y abedules
también blancos: habría nevado.
(El hermano, sobre la nieve, corre
a la muchachita y ahora los ojos ya no ven.)

Atrás de la vía:
campanas.

Va a salir. Hay que correrse. Abre la puerta y desparrama
el agua (turbia) al gallinero. Nubes la alejan, hacen pasillos
hasta que tiende más ropa en puntas de pie. Los brazos en alto. Abrocha.

¿Cómo hallar ahí dónde posarse?





Susana Szwarc, nació en Quitilipi, Chaco, Argentina.
Publicó: “El artista del sueño”; “En lo separado”; “Trenzas”; “Bailen las estepas”; “Bárbara dice:”; “El azar cruje”; “Una felicidad liviana” y en literatura infantil: “Había una vez una gota”, “Había una vez un circo”, entre otros. Obras de su autoría fueron llevadas al teatro.
Ha recibido premios y becas: Premio UNESCO, el Premio Antorchas a la Creación Artística, Beca del Fondo Nacional de las Artes, Premio único de Poesía de la Municipalidad de Buenos Aires, premio concurso internacional de cuentos Julio Cortázar, entre otros.
Ha sido partícipe del Plan de Lecturas por Hebe Clementi.

EDIFICIO, una novela en escombros



Fragmento


En la planta baja del sexto piso funciona a veces casi nunca el quiosco "Chupate Esta Mandarina". El encargado ocupa ese puesto como recompensa a su de ningún modo desmentido y tal vez hereditario atolondramiento, y su labor deja bastante que desear. Las consecuencias que esta actitud acarrea son tan fáciles de suponer que hasta yo supongo. Al menor descuido, ante la más pequeña insinuación, la pila de mandarinas se despreocupa del equilibrio y se explaya por el piso, y uno que anda por andar justo acierta a pasar por ahí, hace como que nadie lo mira y se inclina, levanta una cualquiera y se aferra a ella con la mejor intención, y en el momento de usarla la mandarina se niega a responder, hace un ruido extraño, no cumple con lo que su envase promete, en fin, falla. Así, uno que a la mañana a duras penas abrió los ojos, y se lavó la cara con jabón dos veces, y se considera un buen tipo de los que no le hacen mal a nadie, y fue a hacer algo en el edificio porque no sabe hacer otra cosa o por lo que sea, sale a la calle a la tarde o más tarde a pesar de todo de lo más contento, radiante con la mandarina en su poder, y ese ensayo de felicidad dura hasta el momento en que la muerde y pretende chuparla, entonces y sin escalafón se convierte en un resentido social o en un amargado para toda la cosecha o en una piltrafa humana. Y después se pasa la noche pensando en quién es realmente uno, de dónde viene a estas horas, adónde va tan apurado, qué hace despierto hasta tan tarde, y lo más importante, el nudo del gordo, la pregunta del millón de respuestas, por qué la mandarina dista tanto de ser jugosa. Y con tantos interrogantes que lo interrogan no puede dormir, y mucho menos soñar, y da vueltas y vueltas en la cama, y la cama se queja, y en medio de la noche uno dice la pucha digo o lo piensa en voz baja y no lo dice, y lo único que desea es oír pronto el despertador para volver lo antes posible al edificio, pues presiente que allí no le han dado lo que le correspondía, y por momentos piensa que no tendrá tiempo para que la justicia estalle en mil pedazos y atrapar aunque sea uno en el aire, justicia al voleo que le dicen, y entonces llega temprano y se va tarde, y mientras tanto acepta hacer cualquier cosa sin importarle si le pagan poco o poco, y trata de hacer lo conveniente aunque a lo mejor no sea lo convenido, para ver si a la salida, sobre todo si es un viernes impar, tiene suerte y de casualidad al agacharse levanta la mandarina que le estaba destinada.


MARIO CAPASSO nació en Villa Martelli, localidad del Gran Buenos Aires, República Argentina, en la que continúa residiendo. Literariamente, se ha formado con Beatriz Isoldi, Nilda Adaro y Federico Jeanmaire.
Ha publicado tres libros: EL FUTURO ES UN TROPEL ABSURDO, cuentos, año 1999, EL EDIFICIO, Una novela en escombros, novela, Ediciones AQL, año 2002., PIEDRAS HERIDAS, cuentos, Ediciones Corregidor, año 2005. Este último obtuvo el 2do. Premio del Fondo Nacional de las Artes, año 2003. El jurado estuvo integrado por Ana María Shua, Vicente Battista y Juan José Hernández.
Ha escrito un volumen de cuentos y dos novelas, que permanecen inéditos.
Actualmente escribe una novela breve.

Dirección de correo electrónico: mcapasso340@hotmail.com
Página web: www.textos-en-escombros.com.ar

.

Poemas de Mario Lamique



* El colectivo recorría calles de adoquines y la botella ,vacía y por el piso , rodó hasta caer en el hueco de la puerta. Sin querer, sin darnos cuenta, nos acordamos de la muchacha

EMBOTELLAMIENTO

-Ya no más
-sólo un poco más
la voz de alguien cuando escapa,
se escapa también.
-sólo un poco más!! – Gritamos
-un poco más ¡!- Gritamos
* másssss!!!!!-Gritamos
por única respuesta la muchacha, huyó para adentro
suyo,
se enfrascó
se embotelló
dijeron después, pero como chiste
sin poesía lo dijeron después.
Embotellada solamente tenía tiempo para alejarse,
pero sin avanzar
dejando espacio para la triste manía
de llorarse sentada y triste, manía de no avanzar.
La muchacha
(hoy botella) de vidrio,
desaparece
en estática ausencia, sin irse, solamente no estando
no contestando
no decidiendo
no escribiendo
no aceptando aunque ella pida no pidiendo ni lo que le dan .
-Ya nunca más!!!-
Ahora la que grita es la muchacha y nosotros ,
nos dejamos absorber por nuestro silencio,
casi como si no estuviéramos
casi como si no
nos importara
ver
que
se va.

Aunque hables despacio, siempre vas a decir todo aquello que intentás callar

*

SIN PUNTUACIÓN, CADA UNA DE ELLAS

Con voz
que se disuelve en tu boca antes de salir
que casi no se oye
que se intuye
que se diluye
que salpica palabras
suaves palabras
indecisas palabras
que son sólo palabras
pero se disfrazan de misterio cuando logran salir
cuando logran vestirse de sonido
cuando logran huir de la timidez
que son sólo palabras pero
despilfarran ausencia y
se burlan de la voz que las quiere conquistar
que son sólo palabras pero

como un cuento corto
como el cuento más
corto
cuento de siete palabras
es una sorpresa cada una de ellas
está aprendiendo a caminar cada una de ellas
es una traición cada una de ellas
está regresando cada una de ellas
es una caricia
es una trampa
es un camino son dos
es una esquina
cada una
de ellas.



solamente, por no querer molestar.
La hermana que disimula su presencia poniendo
cara de inmensidad
de arco iris cuando sonríe
de lejanía, de
tan grande no cabe, ni en una casa
ni en una ciudad
ni en un poema
ni en una mirada,
Gisell gigante boca de barco
aunque lo quiso y lo pensó,
no puede como la muchacha
Huir,
y decidió
quedarse como fortaleza inasible que nunca se podrá descubrir
quedarse como un muro sin saber que hay del otro lado
quedarse con su cabello como maleza
quedarse horas y días y años mirándola sin terminar jamás, los que se quedaron intentaron terminar
de mirarla en una sola mirada,
todavía en eso
están .

Escribir , a veces, le daba sentido a su silencio para con los demás.
*
HERMANA ESCRIBIENTE

La hermana que escribía
devoraba pétalos de jazmín que no
tenían gusto a musa pero menguaban ,
la soledad de la hoja en blanco
de la silla en blanco
de la llamada en espera
de la mirada en blanco.
Que dejara de escribir no le fue notorio
a la ciudad ,
ciudad sin palabras, porque
las letras no sabían convivir
no solían estar juntas,
se dispersaban , aún
sin ser reprimidas.
En su delgadez no pudo ni supo
no quiso ni dejó de intentar, esto ,
de sostener lapicera entre sus dedos .
Cuando la muchacha de vidrio
resolvió huir se tropezó con el cuerpo de la hermana;
sin
lapicera
con
hoja en blanco
y desangrada en pétalos, como era de prever.

*




MARIO CÉSAR LAMIQUE, nació en Uruguay.


Participó en los talleres literarios de Mario Morales(poesìa), Dante Cogolani (Dramaturgia) y Susana Szwarc (Relatos). Hizo el Curso de Corrector Literarios en el Instituto Mallea.

Su cuento “Los Robadores” ha sido seleccionado en el concurso Creaciones Literarias, reunido en “El libro y su autor”, cuentos publicados en Lulú.com.
Es Finalista del Primer Certamen Contextos de Relato Breve auspiciado por la SADE.
Varios de sus cuentos fueron leído en el programa “Los del piso 12”, Radio Cultura, Radiomaquinación, Radio Argentina.
Algunos de sus cuentos se encuentran publicados en el Diario Virtual Minutouno.com y en el Blog radiomaquinacion.blogspot, especial fin de año revista Nueva Sinergia.


Coordinó el taller literario “Convocando Musas” (Zona Sur Bs. As.) También ha participado en la Producción y redacción de programas radiales para DM Enterteiment (DanielMinujin).
Actualmente es columnista de la Revista del Sur, dedicada a la temática del tratamiento de adicciones.



Contacto: mlamique@hotmail.com
lamiquem@yahoo.com.ar